Bin Laden ha…ganado

Para Platón, el ser humano consta de tres almas [1], el alma racional (que posee prudencia y sabiduría), el alma irascible (que tiene las cualidades propias del guerrero) y el alma concupiscible (que dota del gusto por el placer). En los últimos días tengo una lucha entre mis almas racional e irascible, y ya que según Platón debe ser la primera la que domine a las demás para alcanzar la salud del alma, esta batalla no durará mucho. Sin embargo, quiero darle una oportunidad al alma irascible para que exprese sus argumentos.

Cuando me enteré de la muerte, asesinato o ejecución de Bin Laden, mi reacción inmediata no fue alegría, ni tristeza, ni indignación, sino que fue una sensación agridulce que enseguida se convirtió en decepción, en una frase “¿Y esto no podían haberlo hecho antes? ¿Han tenido que esperar y que murieran 40.000 personas en Afganistán?“ [2]. Lógicamente mi alma racional saltó de inmediato, defendiendo con indignación las tesis de la izquierda europea y de la mayor parte de la gente que me rodea: “Esto es un asesinato extrajudicial y es intolerable“. No obstante me duró poco la indignación, sobre todo porque no era nada nuevo, sabía que EE.UU. mataría a Bin Laden en cuanto lo tuviera a tiro, a estas alturas se van a andar con “chiquitas”. Ya que la indignación de los snobs europeos no le afecta lo más mínimo al gran Imperio, ¿para qué perder el tiempo? Y menos “defendiendo“ (como abogado defensor) a un ser como Bin Laden. Ahí es donde entra el alma irascible y partir de ahora es ella la que habla.

“Justice has been done” repite una y otra vez el jefe mundial. ¿Justicia? En esta ejecución yo veo de todo menos justicia. Un tiro en la cabeza es el mejor regalo que le podían haber hecho a este señor ante la muerte. No entiendo de legalidad internacional, pero si se hubiera dado el caso de que hubiese sido juzgado y condenado en EEUU, además de una agónica espera le habría tocado una muerte mucho más terrible, ¡lo que darían los condenados a muerte por inyección letal (asfixia agonizante) [3], por silla eléctrica (indescriptible dolor) o por horca (¿tendré la suerte de romperme el cuello?) por un misericordioso tiro en la cabeza! Osama se ha ido a su “paraíso“ como mártir, pero un mártir no sufriente, no ha tenido que padecer los tormentos que se han llevado a cabo sobre las casi 800 personas en la prisión de Guantánamo [4] después del 11-S. No señor, en esta operación parece que ha sufrido más la persona que supuestamente reveló su paradero después de ser sometida a tortura que el propio ejecutado.
Pero no me malinterpreten, no defiendo la fría y calculadora pena de muerte precedida por una terrible espera en EE.UU. y en otros 24 países del mundo [5]. Sin embargo, dudo que fuese justo que Osama Bin Laden siguiera vivo. Vivo, cobarde y soberbio.

Se ha comentado mucho que esta acción ha sido una venganza, un ojo por ojo. Personalmente creo que de ojo por ojo no tiene nada, no se puede comparar la magnitud del sufrimiento y maldad que esta figura ha sembrado en el mundo con el trato que ha recibido. Para que estuviera igualado habría que haber cogido a este señor, llevarle a algún país de Occidente de los que ha atacado, donde se sintiera “a salvo“ en su rutina diaria, con una familia (una de verdad, nada de acumular mujeres como mercancía), pero no una cualquiera, piensen en sus propias familias y en el afecto que les tienen, démosle una familia así. Que tuviera un trabajo en el que no hiciera daño a nadie, con sus aspiraciones en la vida, con sus problemas y con sus infinitas ganas de terminar el día y reunirse con los suyos. A continuación sometamos al sujeto a una situación como la del 11-S. Que quede inevitable e inmerecidamente atrapado, ya sea en un avión secuestrado, en su propia oficina o en un tren. Pongámosle en las situaciones extremas que tuvieron que vivir todas las víctimas: que se vea enfrentado a una muerte inmediata e inevitable, que tenga que despedirse de sus familiares por teléfono (en el mejor de los casos), que tenga que tomar la dura decisión de saltar por la ventana para evitar una muerte por asfixia o calcinación, que muera aplastado por los escombros, que su cuerpo quede desmembrado por una explosión. Y todo eso mientras al otro lado del mundo cuatro lunáticos se parten de risa viendo la televisión, contentos de su gran hazaña, de su golpe contra el capitalismo y contra el imperio de Occidente. Hasta que no fuera sometido a todo eso, el daño no estaría igualado.

Pero vayamos más allá, terminado el primer juicio el señor Bin Laden tiene otra causa pendiente: Afganistán. La macabra generalización de la clase que tiene que ser castigada por las tonterías del payaso de turno. En este caso 40.000 personas, se dice pronto. Si bien es cierto que no fue su mano la responsable directa de esas muertes y que al perecer esta operación estaba planeada mucho antes del 11-S, no cabe duda que el atentado le proporcionó a EEUU la excusa perfecta y el respaldo nacional e internacional que necesitaba.

Si después de todo esto, de hacerle consciente de todo el daño que ha hecho, de que los puntitos negros que ha matado desde las alturas de su noria no son tales [6], que son personas como usted, si después de todo no muestra un ápice de remordimiento o arrepentimiento, lo siento señor Bin Laden pero no es usted humano y por lo tanto no merece que se le trate como tal. Pero no se preocupe, ha tenido suerte, se le ha sacrificado como a un animal y eso es más de lo que mucha gente podría desear. Enhorabuena, ha ganado.

Referencias

[1] Platón, República, 580e                       
http://www.e-torredebabel.com/Historia-de-la-filosofia/Filosofiagriega/Platon/Alma.htm

[2] Guerra de Afganistán
http://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_en_Afganistán_(2001-presente)

[3] Inyección Letal
http://www.elpais.com/articulo/internacional/34/minutos/agonia/inyeccion/letal/elpepuint/20061214elpepuint_17/Tes
Asfixia química:
http://youtu.be/3l17e6oELl0

[4] Guantánamo en cifras
http://www.es.amnesty.org/contra-terror-justicia/eeuu-y-la-guerra-contra-el-terror/guantanamo-en-cifras/

[5] Países con pena de muerte
http://www.es.amnesty.org/temas/pena-de-muerte/el-largo-camino-hacia-la-abolicion-global/

[6] Escena de la noria de El Tercer Hombre
http://www.uhu.es/cine.educacion/cineyeducacion/analizarguion.htm

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